¿Eres de los que desconecta al 100% del trabajo durante las vacaciones? Si la respuesta es no, no te preocupes: es más habitual de lo que parece (y no debería serlo).
Aunque las vacaciones están pensadas para descansar y recargar energía, desconectar sin culpa del trabajo no siempre es tarea fácil. Vivimos en una sociedad que premia la productividad constante, por lo que estar parado puede generar sensación de culpa. Son muchas las personas que, incluso durante sus vacaciones, siguen pendientes del correo electrónico, responden mensajes de trabajo o sienten que deberían estar aprovechando el tiempo de una forma más útil.
Si te has sentido identificado/a sigue leyendo nuestro artículo porque te daremos consejos de cómo desconectar la mente del trabajo para que puedas disfrutar de unas vacaciones de relax.
¿Por qué tengo ansiedad al dejar el trabajo por las vacaciones?
Por una parte, por la presión social, por otra, por la autoexigencia. Vivimos en una cultura que premia estar constantemente ocupados y donde la productividad suele asociarse al compromiso, la responsabilidad e incluso el éxito profesional. Es lo que se conoce como la cultura del “siempre hacer algo”, una mentalidad que lleva a pensar que detenerse o descansar es sinónimo de perder el tiempo. Además, a esta presión externa se le suma, en muchos casos, un elevado nivel de autoexigencia que puede resultar aún más difícil de gestionar.
El miedo a dejar asuntos pendientes o encontrar una montaña de trabajo a la vuelta puede hacer que las vacaciones se vivan con preocupación en lugar de con tranquilidad. Lejos de percibirse como una oportunidad para recargar energía, el descanso puede llegar a generar sentimientos de culpa o ansiedad. Por ello, aprender a gestionar estas emociones antes de empezar las vacaciones es fundamental para que las puedas disfrutar plenamente, que es precisamente el objetivo de los períodos de descanso laboral.
Cuando la mente permanece en «modo trabajo» durante todas las vacaciones, el organismo no llega a recuperarse por completo, hecho que puede traducirse en estrés, nerviosismo e incluso ansiedad. Porque, aunque tu cuerpo esté físicamente en una playa paradisíaca o descubriendo un país al otro lado del mundo, si tu mente sigue pendiente de reuniones, correos electrónicos, tareas sin cerrar o de lo que pueda estar ocurriendo en la oficina mientras tú no estás, el cerebro permanece en un estado de alerta constante.
Y es que, aunque la legislación española reconoce el derecho a la desconexión digital y protege los períodos de descanso, permisos y vacaciones, ya hemos visto que la realidad demuestra que apagar el ordenador no siempre implica desconectar mentalmente del trabajo.
¿Cómo desconectar del trabajo en vacaciones?
Sigue esta guía para desconectar la mente y evitar sufrir ansiedad al dejar el trabajo por vacaciones.
- No esperes al último día para dejarlo todo listo: una buena planificación antes de las vacaciones es fundamental para que puedas descansar con tranquilidad. Organiza tus tareas con antelación y evita dejar asuntos importantes para última hora. Es muy importante identificar qué tareas son prioritarias y cuáles pueden esperar a tu regreso. Además, aprender a delegar y confiar en otras personas del equipo resulta clave para marcharte con la tranquilidad de que todo seguirá funcionando en tu ausencia.
- Desinstala de tú móvil las aplicaciones del trabajo: en caso de que tengas las apps del trabajo en tú móvil personal, plantéate eliminarlas temporalmente durante las vacaciones. Aunque no le hayas dado importancia hasta ahora, va a marcar la diferencia en tu capacidad para desconectar, ya que evitarás caer en la tentación de seguir leyendo y contestando mails. Es muy importante tener presente que las vacaciones son para descansar, así que establece límites claros desde el principio. Informa a tus compañeros de los días que no estarás, activa respuestas automáticas y date permiso para desconectar por completo.
- Establece expectativas realistas: muchas personas llegan a las vacaciones con la sensación de que deben aprovechar cada minuto y acumular planes, experiencias y actividades. Sin embargo, como hemos visto a lo largo del artículo, las vacaciones están para descansar y desconectar. Evita compararte con los demás o sentir la necesidad de tener una agenda repleta de planes cada día. Habrá jornadas para hacer actividades y otras para simplemente descansar, y ambas son igual de válidas. Las vacaciones perfectas no existen, por mucho que las redes sociales intenten hacernos creer lo contrario. Lo importante no es hacer más, sino volver con la sensación de haber recuperado energía y bienestar.
- Practica el arte de “no hacer nada”: si estás acostumbrado a unas vacaciones repletas de planes y actividades, bajar el ritmo puede resultar más difícil de lo que parece. Sin embargo, permitirse momentos de pausa es fundamental para recuperar energía y desconectar realmente del trabajo. En Holanda existe el concepto niksen, una filosofía que promueve el arte de no hacer nada, simplemente descansar, contemplar, pasear sin rumbo o dejar que la mente divague sin objetivos ni obligaciones. Estas pausas ayudan a reducir el estrés, despejar la mente y favorecen el bienestar emocional. Recuerda que descansar no es perder el tiempo ni ser improductivo, es una inversión en tu salud física y mental.
Si aun siguiendo los consejos anteriores crees que necesitas ayuda adicional puedes apoyarte en suplementos como Aquilea OnBalace Relax. Este producto, con su combinación sinérgica de 1Ashwagandha Sensoril® + GABA + 2melisa + lavanda te va a ayudar a relajarte y a lidiar con el estrés.
Ejercicios para desconectar la mente en verano
- Meditación: practicar mindfulness te ayudará a disfrutar del presente y a bloquear cualquier preocupación o pensamiento negativo relacionado con el trabajo. No hace falta ser experto, puedes empezar con sesiones breves de 5 – 10 minutos. Notarás mejora en tu capacidad para desconectar y recargar energía durante las vacaciones.
- Lectura: las vacaciones es el momento perfecto para retomar ese libro que llevas tiempo queriendo leer, pero para el que nunca encuentras un hueco entre las prisas del día a día. Leer no solo te permite evadirte y viajar a través de historias, sino que también favorece la relajación y reduce el estrés. Convierte este hábito en un pequeño ritual de desconexión.
- Running: salir a correr al aire libre, ya sea por la playa o la montaña te ayudará a liberar tensiones. Aprovecha las vacaciones para correr a tu ritmo y sin presiones, disfruta de este deporte sin prisas ni obligaciones. Además de sus beneficios físicos, el running favorece la producción de endorfinas y mejora el estado de ánimo.



